Roldanillo, Valle del Cauca, Martes 02 de Junio de 2020 | Última actualización: Martes 21 de Abril de 2020

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Recomendaciones para fortalecernos frente a la continuidad de la cuarentena

Última modificación: mié 22 de abr de 2020 ∣  215
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Nos encontramos en camino a modificar la cuarentena, pasando de un aislamiento social absoluto a un "aislamiento preventivo obligatorio, colaborativo e inteligente". La solución a esta grave problemática de salud no está a la vista, pero a diferencia de muchas otras situaciones adversas que afectan nuestra vida, por más compleja que sea ésta, hacerle frente y salir airosos, depende en gran medida de nosotros mismos, haciendo uso principalmente de nuestra responsabilidad individual y social.

Queremos desde este espacio de comunicación, afín a todos los Egresados Graduados del INTEP, compartirles unos breves tips que nos orientan a cómo continuar enfrentando esta adversidad, mitigando los efectos que un modo de vida como el del confinamiento -por la cuarentena-, pudiera terminar produciendo a nuestra salud mental y a la de aquellos a quienes amamos. Estas recomendaciones podrían ser útiles durante esta semana que aún nos queda de cuarentena y ante todo, para aquellos que todavía deberán de continuar en ella.

Esta información que hoy les compartimos, es un aporte del Colegio Colombiano de Psicólogos a través del Doctor ENGELS GERMÁN CORTÉS TRUJILLO - Psicólogo, Magister en neuropsicología y educación, Investigador, Consultor y Ejecutor de proyectos y programas con formación y experiencia desde 1986 en la Gestión del Riesgo de Desastres (GRD).

“…Soy Psicólogo, Neurocientífico y he trabajado muchos años en varios continentes en la gestión de riesgos, crisis, conflictos armados y desastres, precisamente apoyando a las comunidades afectadas para prevenir, afrontar y recuperarse de situaciones muy duras, que frecuentemente limitan su movilidad, el acceso a los recursos y otras condiciones de seguridad y salud similares a las que estamos viviendo. En ese mismo trabajo yo mismo he tenido que vivir, cuidarme y amoldarme a esas condiciones, y entrenar, supervisar y proteger el personal a mi cargo. Confío en que varios de esos aprendizajes son útiles en este contexto".

En este escrito no encontrará instrucciones específicas para prevenir y tratar la enfermedad: no soy el experto en el tema, y esa es tarea de las autoridades de salud de su ciudad. A ese respecto sólo puedo aconsejarle que esté atento a los comunicados oficiales de esas autoridades, y siga sus indicaciones sin tardanza ni modificaciones porque ellas tienen más información que Ud., toda acción tiene varias razones y su éxito depende en buena medida de que sean acatadas colectivamente. Cada falla, cada resistencia, cada demora individual en aplicarlas compromete la seguridad del grupo, igual que sucede con las personas que se niegan a vacunar a sus hijos: no sólo arriesgan la salud de su familia, sino también la de todas las familias alrededor.

 

Es necesario mantenerse informado, pero con mesura.

Escuchar todo el día el exceso de información y emociones de la mayor parte de los medios de información masiva, machacar y machacar y machacar con los daños, las pérdidas y la desgracia puede ser adictivo, pero no le conviene a la tranquilidad de nadie. La radio, la TV e Internet también ofrecen música, humor, películas, series, documentales, muchos otros temas gratos que su cerebro necesita para descansar y no caer en el pesimismo.

 

Igual con el teléfono y las redes sociales.

Por un lado, nos ofrecen la enorme ventaja de enterarnos de todo casi al instante, y más importante aún, de mantener contacto permanente con las personas que queremos y que nos importan en todo el mundo. Eso vale oro, y es un recurso invaluable que no tuvieron las generaciones anteriores, que además de sufrir los eventos que los atenazaban en los momentos difíciles, sufrieron también la incertidumbre por sus seres amados. Nosotros ya no tenemos esa incertidumbre, pero la reemplazamos con el exceso de información y desinformación sobre la crisis.

Las redes sociales merecen especial atención.

Es verdad que nos ofrecen el valioso contacto que por ahora no podemos tener en directo con otras personas, y cuentan mucha información que no dan los canales oficiales, pero también traen muchas opiniones a la ligera, mitos, mentiras descaradas, verdades deformadas, manipulaciones, intereses y prejuicios que en general hacen más mal que bien.

 

Resígnese y adáptese a la situación.

Por más que reniegue y se amargue, esto no va a cambiar, hasta que termine. Ud. elige si pasa estas semanas con la mejor actitud posible, o prefiere sufrir y envenenarse todo el tiempo, y de paso ponerse intenso con las personas a su alrededor, amargarles la vida también y conseguir que sus contactos telefónicos y virtuales lo bloqueen o le saquen el cuerpo. A nadie le gustan las personas negativas y que se quejan de todo.

 

¡Ríase!

Con buena onda los momentos difíciles son más llevaderos, y obtendrá mejores respuestas de los demás. Los chistes, los memes y otras expresiones son válvulas de escape de la presión, siempre que no caigan en discriminación, sexismo o agredan a otras personas.

 

Abra las ventanas y asoléese.

Las abuelas saben por qué nos lo dicen. El sol y el aire fresco siempre ayudan en la prevención y la recuperación de enfermedades, pero también son buenos para su estado de ánimo. Si su ciudad es fría, aproveche los momentos soleados. Si el sol es muy fuerte, protéjase, pero asoléese unos minutos todos los días.

 

Haga ejercicio diariamente.

Es más importante de lo que se imagina, porque protege no sólo su salud física sino también la mental. Puede ser con la asesoría remota de profesionales en el tema, o varíe entre ejercicios que ya conoce, o hay innumerables tutoriales por Internet. Hágalo moderadamente, pero oblíguese al menos media hora cada día: si tiene un espacio al aire libre, aprovéchelo. Si no, con seguridad encontrará cientos de rutinas que puede ejecutar bajo techo y sin equipos especiales.

Coma bien.

No olvide las proteínas, las frutas y las verduras en su dieta. Haga especiales los momentos de comer. Ya que va a tener algún tiempo disponible, ¿qué tal aprender algunas nuevas recetas que enriquezcan las rutinas alimenticias suyas y de su familia? De paso, ¿Le parece buena idea que sus hijos aprendan a cocinar?.

 

Duerma bien.

¿No le faltaba tiempo para dormir las horas necesarias? Bueno, ya lo tiene. Impóngase un horario de descanso sin aparatos, sin ruido, sin luces, sin interferencias. Verá cómo le hace de bien.

 

Arréglese.

Quedarse en la cama y en piyama todo el día no es la mejor idea. Puede vestirse más cómodamente, pero mantenga su rutina diaria de cuidado personal.

 

La oración.

Es respetable y útil como recurso de protección de la salud mental, independientemente de cuál sea su confesión.

 

Las artes.

Todas ellas, la que a Ud. o a sus allegados les gusten, es otro recurso eficaz para relajar la mente y proyectarse hacia otros espacios, otros momentos y otras realidades que le recuerdan que no todo es la crisis, y que esto también va a pasar.

 

¡Juegue!

Los videojuegos individuales o colectivos en red valen, pero mejor los juegos reales con su familia. Si tiene niños, establezca un par de horas para jugar con ellos. Otra vez Internet le ofrece todo tipo de alternativas.

 

Estudie.

¿No venía quejándose de que no tenía tiempo para eso? Bueno, ya lo tiene. Esta actividad es particularmente importante para las niñas y los niños: no es sólo porque ocupen el tiempo y mantengan el hábito, que ya es importante, sino también por preservarles una rutina y un sentido de seguridad. Fíjeles un horario diario para estudiar. Póngales tareas, amigablemente. Rételos con concursos de conocimientos. Felicítelos por sus progresos y acérquese más a su desarrollo académico.

 

Siga trabajando.

A todas y todos nos está tocando fortalecer nuestras competencias digitales para mantener la productividad. Que sea la oportunidad para desatrasarse de pendientes, y de adquirir o actualizar algunas destrezas.

 

Ayude.

A su familia, a sus vecinos, a sus amigos, a personas desconocidas. Mantenga los cuidados que las autoridades de salud indican para prevenir contagios, pero acuérdese que no vive en una cápsula aislada en el universo. El bienestar de su familia extendida, su comunidad y sus vecinos también impacta en el suyo.

 

No se aísle emocionalmente.

La cuarentena es solo física. Puede y le conviene mantener el contacto, aunque sea virtual o telefónico, con las personas que quiere y le quieren. Compartir preocupaciones, y mejor todavía, soluciones a esas preocupaciones. Es válido sentirse mal, no está prohibido desahogarse, no es un error pedir ayuda ni preguntar por sus dudas. Todos necesitamos y damos ayuda a lo largo de la vida. Eso es parte de ser humano.

 

La economía colaborativa es otra opción.

¿Qué ofrezco que le sirve a otro, y viceversa? ¿Cómo nos ayudamos? ¿Y si recuperamos el trueque?...”

 

Apreciados Egresados del INTEP, agradecemos su atención y esperamos que estos tips puedan ser de su utilidad.

 

Atentamente,

NORBERTO GÁLVIZ
Coordinador del Programa de Egresados del INTEP.

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